Caracas|Lunes, diciembre 18, 2017
>
Usted se encuentra en: Home » Opinión » La comida de mañana
  • Siguenos

La comida de mañana 

Paciano_Padrón

 

La comida de mañana es más importante que la de hoy. Hacer colas para proveernos de la comida de hoy, preocuparnos y ocuparnos de satisfacer las necesidades primarias de la familia -alimentos y medicinas- nos toman el tiempo y el ánimo, olvidándonos del mañana, del cambio para el futuro, para pasar la página y poner fin a la pesadilla. El régimen marxista fidelista no quiere que nuestra mirada vaya más allá de la comida de hoy, pretenden mantenernos ocupados y preocupados en lo primario. Estoy convencido de que el desabastecimiento brutal que nos afecta es buscado y querido por el gobierno maula, para someternos por el “pico”, para que no pensemos en el mañana, en el cambio, en la Venezuela mejor que vamos a construir.

 

No estoy revelando ningún secreto, ni digo nada que no sea de conocimiento público, al afirmar que el régimen venezolano está orientado desde La Habana, que las decisiones trascendentes, lo que hemos de hacer o dejar de hacer, es decidido en grupos de estado mayor que controlan nuestra economía, vida social y política. Nos están aplicando la receta comunista, la que con tanto “éxito” implantaron los Castro para gobernar por bastante más de medio siglo, y mantener a su pueblo en la miseria, hambreado y con una libreta de racionamiento en la mano, en búsqueda de tal o cual producto, dándole gracias a Dios cuando lo consigue, y reforzando la fe en que mañana va a aparecer, sin hacer nada para que aparezca, porque de eso se trata, de ocupar al pueblo en buscar su comida de hoy y olvidarse del mejor destino.

 

Si el régimen de hambre y muerte que nos somete logra su objetivo de hacernos seguir mirando solo la comida de hoy, continuará ganándonos la pelea. Tenemos que sacudirnos y tomar activamente la calle, hacer más enérgica nuestra protesta. Celebro las invitaciones y programaciones que se están haciendo para protestar enérgicamente en la calle por la fecha de la recolección del 20 % de la voluntad de los electores, para convocar el referéndum revocatorio de quien nunca debió ser presidente.

 

La situación de hambre es insostenible, el PAE, el Plan de Alimentación Escolar está muerto. El recién concluido año escolar, en altísimo porcentaje que llegó a “64 %”, muchos niños dejaron de ir a la escuela por no tener comida. Consciente de ello, he escuchado a jóvenes parejas afirmar “traer un niño ahora es traerlo a sufrir”, e incluso he leído que “mujeres jóvenes optan por esterilizarse antes que asumir el embarazo y la crianza de los hijos”, lo que se ha visto además impulsado por la escasez o inexistencia de píldoras y condones, anticonceptivos que no se encuentran en las farmacias.

 

A Maduro ya no lo quieren ni en su casa, me refiero a que ya lo rechazan en el PSUV. Los últimos sondeos de opinión lo dejan perfectamente claro, cuando el 90 % objeta la situación económica actual, y la mayoría pide la salida inmediata de Maduro, incluidos los que se identifican con el chavismo o con eso que llaman Socialismo del Siglo XXI, que no es sino miseria y hambre para el pueblo.

 

El silencio es lo peor que nos puede ocurrir, levantar la voz es un imperativo. No basta con que el 90 % de los venezolanos rechace a Maduro, si estamos ocupados en buscar la comida de hoy y nos olvidamos de sacar a quien es indigno de seguir en el ejercicio de la presidencia. De eso debemos ocuparnos. Es la hora.

 

A partir de este momento, más importante que la comida de hoy es la de mañana, tenemos que alertar al pueblo de la estrategia macabra de Nicolás. La calle tiene que conocer de nuestra indignación, rechazo y protesta. No soy de quienes dicen que hay que salir a la calle y no retornar hasta pasar la página. Tenemos que salir y volver a casa cada día, hay que calentar la calle, pero no llenarla de nuestra sangre; eso de salir y quedarse para poner el pecho a las balas y dejarnos masacrar es un sin sentido. Salgamos, hagamos sentir la voz y repleguémonos de manera táctica, cada vez que se requiera, para volver a salir con nuevos bríos y mantener la posición. La comida de mañana es más importante que la de hoy.

 

Paciano Padrón

 

Comentarios